A Angel M Ramírez lo podemos reconocer por su marcado y fino instinto transgresor.
El reciclaje de materiales, textos e imágenes tomadas muchas de ellas al lejano medioevo, le sirven para armar un lenguaje que encaja de manera directa en la Cuba de hoy.
Ante sus pinturas, grabados y objetos de arte resulta imposible dejar de sonreír e inquietarse. Magníficas imágenes se hacen acompañar por breves ráfagas de literatura oral, en las que el ingenio, la agudeza, la ironía y el humor se dan la mano para construir la poética visual que le caracteriza.